La Señora Amargada

Po: Brianda Guadalupe Cortés Peña

 

Había una vez..............Una viejecita de nombre Heloisa Castro, esta señora vivía sola en una gran casa color blanca con un inmenso jardín donde ella tenia a sus pajaritos australianos, era muy rica, pero presumida ya que era la mujer mas rica de la colonia San Agustín, ubicada en la provincia de Guadalupe, Nuevo León, nunca hablaba con nadie, vivía amargada, todos le tenían miedo, nunca ayudaba al prójimo, no cooperaba con los habitantes de la colonia, cuando le pedían para ayudar a los pobres siempre decía:

 -Estoy muy ocupada y yo no trabajo para andar regalando mi dinero, si los pobres quieren dinero, pues que trabajen.-les decía muy enojada,

.-Pero señora Heloisa usted tiene mucho dinero, ándele es para una buena causa.-le decían las damas del comité

.-No ya dije y por favor dejen de estar molestando.-les respondía muy enfadada, y las damas del comité se retiraban para sus casas muy desilusionadas.

 

En cambio la familia Fernández compuesta por el señor Ramón, la señora Maria Teresa y sus hijas Mara y Maria José a quien todos le llamaban cariñosamente “Majo”, era muy solidaria con las de más personas y en las fechas navideñas siempre ayudaban a las personas damnificadas por los incendios,

.-Este año toda la colonia va a ir a darles regalos a las personas quemadas.-comentaba doña Ma. Teresa

.-Mamá y si invitamos a doña Heloisa, ella nos puede ayudar.-decía “Majo”,

.-No seria mala idea, a ver si este año coopera para recaudar fondos y ayudar a esas pobres personas.-respondía Mara,

.-Hijas no creo que ella quiera, ya saben como es, no las vaya a regañar.-les decía don Ramón,

.-Si, su padre tiene razón, mejor ni se le acerquen.-comentaba la señora Ma. Teresa,

.-Ay yo no creo que sea mala, además es navidad y es época de ayudar a las personas que desgraciadamente se quemaron.-comentaba Mara,

.-Si hermana a lo mejor se le ablanda el corazón, mañana nosotras iremos a pedir su cooperación.-decía “Majo” muy entusiasmada.

 

Y así a la mañana siguiente Mara y “Majo” fueron muy temprano a la casa de la señora Heloisa Castro,

.-Buenos días, no se encuentra la señora Heloisa?.-pregunto Mara,

.-¿Quién la busca?.-les pregunto la sirvienta de la casa.-Mara y Maria José Fernández .-le respondió “Majo”,

.-Bueno permítanme un momento voy a ver si esta.-les dijo la sirvienta

.–Señora la buscan unas niñas.-le decía la sirvienta

.-Y que quieren esas niñas.-respondía la señora Heloisa,

.-Pos hablar con usted.-comentaba la sirvienta,

.-Diles que no estoy.-le ordenaba la señora.

.-Niñas la señora no esta.-les decía la sirvienta.-,

.-Ay dígale que no se haga la desentendida ya sabemos que esta ahí.-decía muy enojada “Majo”quien era mas atrevida que su hermana mayor Mara

.-Ya les dije que no esta y ya no molesten.-respondía la sirvienta.-,

.-Que si esta déjenos pasar.-alegaba “Majo”.

Y  así la discusión empezó a subir de tono “Majo” y la sirvienta empezaron a  gritar hasta que salió muy enojada doña Heloisa y para evitar el escándalo dejo entrar a Mara y a “Majo” a su casa.

.-Y bien para que tanto alboroto, que quieren hablar conmigo, porque yo no las conozco.-decía algo molesta doña Heloisa,

.-Mire señora es que queríamos que se solidarizaba con la casa de beneficencia a favor de las personas quemadas. Sabe es que como viene la navidad queremos reunir fondos y así pagar el tratamiento de estas personas.-comentaba Mara

.-Y a mi que me importa estas personas, no es mi problema ni son mi familia ni voy a andar tirando mi dinero en esa gente que ni conozco.-le respondía doña Heloisa,

.-Pero señora, que tal algún día va a necesitar usted también de algo, no sea egoísta, no le pedimos mucho, solo lo que usted quiera dar lo que salga de su corazón.-decía “Majo”,

.-Yo no necesito de nadie con mi dinero puedo sola, nunca voy a necesitar de ustedes ni de nadie, así que niñas no pierdan su tiempo váyanse que a mi no me sacaran ni un quinto.-respondía doña Heloisa,

.-Esta bien señora, ya vimos que usted no tiene corazón, ojala y nunca necesite nada, porque nadie la va a ayudar.-decía muy enojada Mara .

Las dos hermanas se fueron de la casa de la señora Heloisa muy enojadas por el trato que habían recibido de esa señora.

 

Llegó el día de ir a entregar la colecta a la casa de beneficencia, toda la colonia había ido, menos la señora Heloisa Castro.

Cuando venían de regreso vieron la casa de la señora Heloisa Castro quemándose y ella estaba ahí a dentro

.-¡Auxilio, ayúdenme!.-se oían los gritos de la señora, todos los vecinos corrieron a ayudarla unos echando agua, y otros se metieron a sacarla, ella salió con vida y con pequeñas quemaduras, pero todas sus cosas y sus bienes de valor se quemaron, de su casa solo quedaron las puras cenizas.

 

Y así comprendió que todos necesitaban de todos y que el dinero no lo es todo en la vida, la señora Heloisa se quedo por un tiempo en la casa de beneficencia, después que construyeron su casa regreso a vivir en ella, pero de ahora en adelante se volvió mas solidaria, pidió perdón a todas las personas que había ofendido y junto con la familia Fernández todas las navidades coopera a beneficio de la casa de beneficencia y vivió feliz para siempre por que vivir no significa tener mas cosas que los demás  sino compartir todo lo bueno que tienes con los demás.

 

 

 

 

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