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Entre las sombras que pueblan mi casa
me acostumbré a buscarte
y a solas, con mis propia palabra,
me acostumbré a nombrarte.
Tuve que aprender a estar contigo
en la mitad de tu ausencia
y a imaginar tu cuerpo contra el mío
en una cama desierta
Me acostumbré a buscarte
me acostumbré a quererte
de una manera loca
de una manera estoica
Me acostumbré a buscarte
a vivir negando todo
por no dejar de amarte
por no sentirme sólo
Junto a las cosas que no te llevaste
amontoné unas mías
para que entre ellas pudieran amarse
todos los días
Te llevo como quien carga en la vida
una cruz en la espalda
cuanto más grande y más honda la herida
más me haces falta
Me acostumbré a buscarte
me acostumbré a quererte
de una manera loca
de una manera estoica
Me acostumbré a buscarte
a vivir negando todo
por no dejar de amarte
por no sentirme solo
Me acostumbré a buscarte
me acostumbré a quererte
de una manera loca
de una manera estoica
Me acostumbré a buscarte
a vivir negando todo
por no dejar de amarte
por no sentirme solo
Me acostumbré a buscarte
me acostumbré a quererte
de una manera loca
de una manera estoica
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